… ¿Qué precio le pondrías a renunciar a un sueño?
¿El mismo precio que pagarías por cumplir otro? …
Besos
“-¿ Y si mañana al despertar te regalo besos con sabor a cortado y donuts?
-Te lo agradeceré con besos con sabor a mojito cuando llegue la noche.”
Y sonriendo pregunto: ¿Qué tendrán los besos que siempre dejan ganas de repetir? …
Preguntas
- “Pregúntame algo”
- “¿Cuántas escaleras hay que subir para llegar a tu alma?”
Cuando ella creía que tenía todas las respuestas, apareció alguien que cambiaba las preguntas…
Aprendiendo a leer
- “¿En qué estás pensando?”
- “¿No has encontrado la respuesta en mis ojos?”
Se que es complicado aprender que a veces la cantidad de palabras no aumenta el valor de estas. Que a veces muy pocas palabras dicen mucho. Que es muy fácil sentir y muy difícil explicar. Que en los gestos, las reacciones y las sonrisas se pueden leer y escuchar frases mucho más intensas y llenas de significado, sólo es necesario prestar atención.